La diputada para la Política Social, Esther Larrañaga, y el presidente de Cruz Roja en Euskadi, Iñaki Irusta, han firmado hoy un acuerdo para la financiación de las obras. El centro tendrá 46 plazas, concertadas con la institución foral.
27 de abril de 2007
La diputada para la Política Social, Esther Larrañaga, y el presidente de Cruz Roja en Euskadi, Iñaki Irusta, han firmado hoy un protocolo de colaboración para la financiación de las obras de adecuación y ampliación de la residencia de personas mayores Cruz Roja de Irun. El proyecto contempla pasar de 43 a 46 plazas residenciales –que estarán concertadas con la Diputación Foral–, incrementar el número de habitaciones individules, adaptar los baños de las habitaciones y reubicar algunos espacios. La obra comenzará en octubre de este año y habrá finalizado en un año.
La reforma de la residencia requerirá una inversión estimada en 725.000 euros, de los cuales, según recoge el acuerdo, la Diputación financiará el 50%, 362.500 euros. Cruz Roja abonará el resto. Igualmente, la institución foral financiará el 50% del coste del equipamiento.
Estas ayudas económicas de la Diputación, según ha explicado la diputada Esther Larrañaga, se enmarcan dentro de un plan foral para que en el año 2008 contemos con una red de más de 5.000 plazas residenciales, que cumplan con todos los requisitos que las distintas normativas exigen a las residencias de personas mayores
. Estos requisitos afectan a cuestiones como las dimensiones de las distintas estancias, la eliminación de barreras arquitectónicas, el número de habitaciones individuales o los sistemas eléctricos y contraindendios, entre otras.
En el caso de la residencia Cruz Roja de Irun, la actuación principal consistirá en ampliar tanto el número total de plazas, como el número de habitaciones individuales, así como en dotar de año adaptado a todas ellas. Tras la reforma, el centro tendrá 46 plazas, de las cuales 12 , el 25%, estarán en habitaciones individuales. Las habitaciones se distribuirán en las plantas primera, segunda y bajo cubierta.
Esta última planta está en la actualidad ocupaba por las cocinas, que se trasladarán al semisótano, donde también se ubicarán las oficinas, peluquería vestuarios de personal etc. Por último, en la planta baja, se ubicarán la recepción, zonas comunes, baños geriátricos y comedores.