La adaptación del centro requiere una inversión de 567.324 euros. Las obras comenzarán en octubre y tienen un plazo de ejecución de 20 meses.
21 de septiembre de 2006
La Diputación Foral de Gipuzkoa ha aprobado destinar una partida de 283.662,25 euros a las obras de adecuación y ampliación de la residencia Nuestra Señora de la Merced, en Soraluze, que en 2008 contará con 49 plazas (6 más que en la actualidad), todas ellas completamente adaptadas a la normativa vigente en materia de residencias para mayores dependientes. Las obras comenzarán en octubre y tienen un plazo de ejecución de 20 meses.
El proyecto de adecuación y ampliación de la residencia Nuestra Señora de la Merced va a requerir una inversión de 567.324 euros, de los cuales la Diputación Foral aportará el 50%. El resto de la inversión correrá a cargo del Ayuntamiento de Soraluze.
Estas ayudas económicas se enmarcan dentro de un plan foral para que en el año 2008 todas las residencias guipuzcoanas cumplan con todos los requisitos que las distintas normativas exigen a las residencias de personas mayores. Estos requisitos afectan a cuestiones como las dimensiones de las distintas estancias, la eliminación de barreras arquitectónicas, el número de habitaciones individuales o los sistemas eléctricos y contraindendios, entre otras.
En concreto, el centro Nuestra Señora de la Merced tiene que aumentar el número de habitaciones individuales que ofrece, para lo cual se aprovechará un espacio hasta ahora ocupado por las monjas. Así, el centro pasará de las 43 plazas actuales a 49, 13 de ellas en habitaciones individuales.
Para realizar esta ampliación, se acondicionará la superficie de la segunda planta, que estuvo ocupada por la comunidad de religiosas. Ha quedado abierta la posibiliad de que esta zona se convierta, en un futuro, en una unidad psicogeriátrica.
También se elaborará un plan de emergencias, por lo que se dotará al centro de las medidas de protección, señalización, detección y alarma necesarias.
La eliminación de las barreras arquitectónicas será otra parte importante de la intervención a realizar. Así, se mejorará el acceso al edificio a través de una nueva rampa y se actuará en los baños, que requieren de diversas mejoras, como la ampliación de la superficie de los baños geriátricos, la anchura de las puertas o la sustitución de bañeras y platos de ducha por elemenos sin barreras.
Gran parte del mobiliario del centro también deberá ser sustituido, y se dotará a la residencia de una sala de fisioterapia y rehabilitación.